Dicen que año nuevo vida nueva... Menuda sarta de mentiras, ¿cómo te va a cambiar la vida de un segundo a otro? ¡Venga ya! Para eso es necesario varias semanas.
Todos tienen un propósito nuevo para el año que acaba de entrar, pero, siendo sinceros, nadie cumplirá. Puede que por pereza o porque ve que no lo va a conseguir. Yo creo que, a mis 18 años, va siendo hora de conseguir alcanzar aquellas metas que tantos años prometí que alcanzaría.
Sé que me va a costar, pero también se que valdrá la pena esforzarse, quiero llegar a ser la que siempre soñé ser. Pienso que, cualquiera que se esfuerce, puede llegar a conseguir todo aquello que quiere, aunque si cantas mal y te esfuerzas puede que nunca llegues a cantar bien, pero nunca se sabe.
La vida dura dos días, o eso dicen, por ello hay que esforzarse lo máximo posible e intentar ser lo más feliz posible, aunque para ello haya que luchar con uñas y dientes.
Mis propósitos no son nada del otro mundo: acabar el bachillerato científico y empezar el ciclo de anatomía patológica y citológica y acabar aquella historia que había empezado. Bueno, también están los más comunes: adelgazar y ser un pelín más sociable, pero todo lo anterior es más fácil que esto.
Por ello, sé que si yo, que soy un poco torpe y patosa, consigo alcanzar mis metas, sé de sobra que vosotros llegaréis a ellas sin apenas esforzaros.
Y que este 2014 sea el principio de algo bueno y que todo aquello que nos afectaba en 2013 vaya desapareciendo, porque de los errores se aprende.
¡FELIZ 2014! Y que la fuerza os acompañe para logar alcanzar vuestras metas.
Mi pequeño lugar seguro en donde dejo volar mi imaginación con diferentes historias y en el que escribo lo que siento.
domingo, 5 de enero de 2014
viernes, 20 de diciembre de 2013
Vamos a calentar la silla #23
-Con que tu no me mataste?
-Exacto primita. No no te maté. Fuiste tu sola.
En ese momento me hervía la sangre. Me estaba poniendo nerviosa. Me agarre la cabeza y grité. Quería que desapareciese. Quería matarlo. Me di la vuelta y me fui.
-Mona, si quieres matarme, hazlo. Aunque seguro que no eres capaz...
Eso tubo que decir. Justo eso. Y no se lo iba a dejar pasar. Agarre un palo del suelo y me dirigía hacia el.
-Vaya, con que vuelve la niñita.
-No me llames así Alfred-estaba ya cerca- nunca me llames así-alcé el brazo y se lo clave en el estomago.
-Exacto primita. No no te maté. Fuiste tu sola.
En ese momento me hervía la sangre. Me estaba poniendo nerviosa. Me agarre la cabeza y grité. Quería que desapareciese. Quería matarlo. Me di la vuelta y me fui.
-Mona, si quieres matarme, hazlo. Aunque seguro que no eres capaz...
Eso tubo que decir. Justo eso. Y no se lo iba a dejar pasar. Agarre un palo del suelo y me dirigía hacia el.
-Vaya, con que vuelve la niñita.
-No me llames así Alfred-estaba ya cerca- nunca me llames así-alcé el brazo y se lo clave en el estomago.
Fin de la 1ª Temporada
de
Vamos a Calentar la Silla
Happy Holidays!
sábado, 14 de diciembre de 2013
Vamos a calentar la silla #22
Ese chico nuevo era el que era mi "primo", el adolescente que habían adoptado mis tíos. Un joven indio, de piel, pelo y ojos oscuros. No podía ser real, pero lo era, tanto como el corte que aún tenía en el pecho.
-¡Eh! ¡Nuevo! Siéntate con nosotras- miré a mi amiga, le había ofrecido sentarse con nosotras y él había aceptado. Se sentó detrás de nosotras- Yo soy Carla y esta es mi Diana, pero la llamamos mona. Y ellas dos Amanda y Jane. ¿Tú cómo te llamas?
-Yo me llamo Alfred Encantado. Me acabo de mudar a esta ciudad con mis padres.
Ignoré la charla que ambos tenían, mi mente daba vueltas. No sabía qué sentido tendía nada de lo que estaba ocurriendo. ¿Cómo había pasado de ser adulta a otra vez una adolescente?
Cuando llegamos al instituto bajé de última, para no tener que cruzarme con Alfred, pero el me estaba esperando con su típica sonrisa irónica. Cuando me acerqué a él me agarró del brazo y me llevó a un lugar apartado.
-Venga, Mona, no me digas que no te alegras de verme. Si sé que me adoras.
-¡¿Qué ha pasado?!
-Que te has equivocado y tienes que volver a empezar. No me gusta que la gente juegue mal, te doy una segunda oportunidad porque te he cogido cariño.
-¡Me mataste!
-Baja la voz, primita, no creo que quieras que te tomen por loca en tu colegio, ¿verdad?- se rió de una forma un tanto siniestra-. Yo no te maté, lo hiciste tú misma...
-¡Eh! ¡Nuevo! Siéntate con nosotras- miré a mi amiga, le había ofrecido sentarse con nosotras y él había aceptado. Se sentó detrás de nosotras- Yo soy Carla y esta es mi Diana, pero la llamamos mona. Y ellas dos Amanda y Jane. ¿Tú cómo te llamas?
-Yo me llamo Alfred Encantado. Me acabo de mudar a esta ciudad con mis padres.
Ignoré la charla que ambos tenían, mi mente daba vueltas. No sabía qué sentido tendía nada de lo que estaba ocurriendo. ¿Cómo había pasado de ser adulta a otra vez una adolescente?
Cuando llegamos al instituto bajé de última, para no tener que cruzarme con Alfred, pero el me estaba esperando con su típica sonrisa irónica. Cuando me acerqué a él me agarró del brazo y me llevó a un lugar apartado.
-Venga, Mona, no me digas que no te alegras de verme. Si sé que me adoras.
-¡¿Qué ha pasado?!
-Que te has equivocado y tienes que volver a empezar. No me gusta que la gente juegue mal, te doy una segunda oportunidad porque te he cogido cariño.
-¡Me mataste!
-Baja la voz, primita, no creo que quieras que te tomen por loca en tu colegio, ¿verdad?- se rió de una forma un tanto siniestra-. Yo no te maté, lo hiciste tú misma...
jueves, 5 de diciembre de 2013
Vamos a calentar la silla #21
Así que mis tíos no habían adoptado a nadie... Me dio un mareo. No estaba comprendiendo nada.
Al menos no tenía clase. Mi madre me pregunto si al día siguiente iría, y le dije que si. Aunque pasaran tantos años de acabar secundaria aun me acordaba de todo.
Al día siguiente me desperté como era de costumbre. La marca en el pecho casi había desaparecido. Pero tenía que ir a clase. Recogí las cosas y caminé hacia la parada. Allí estaban mis amigas de cuando era pequeña.
-Vamos Mona, que llegas tarde- dijo Jane- O no quieres sentarte con EL-CHICO-NUEVO?!?!?
-El chico nuevo? Venga Jane, déjate de tonterías, quien iba a cambiarse de instituto a mediados de curso?
-Que si Mona, hay un chico nuevo. Está unas tres paradas más adelante-dijo Amanda- Mira, por allí llega el bus.
Así que un chico nuevo. Mis compañeras ya tenían algo de lo que hablarme durante el almuerzo. Al llegar a la supuesta parada donde subía el nuevo me dio un escalofrió. Algo raro pasaba. No sabía muy bien que era, pero algo no coincidía. Amanda me dio un codazo y me dijo que mirase a las escaleras. Estaba subiendo el chico nuevo. De pronto el autobús se quedo en silencio
No me lo podía creer... allí estaba, era real.
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