sábado, 8 de febrero de 2020

Maternidad

   Actualmente tengo 24 años y pareja estable desde hace tiempo, por lo que, desde hace tiempo, escucho la misma pregunta "¿Cuándo vais a tener hijos?". Es una pregunta que me agota, que odio y que me amarga el día. Estamos hartos de responder que no queremos hijos y más hartos aún de recibir como respuesta "Eso lo decís ahora, ya hablaremos en unos años", "Eso lo decís porque sois muy jóvenes", "Yo a tu edad también decía lo mismo". 

  Creo que no es una cuestión de edad tomar la decisión de tener o no tener hijos. Sí, hay quienes dice que no quieren y finalmente los tienen, pero también hay quien dice que los quiere y no los tiene. También hay personas solteras que deciden inseminarse o adoptar, creo que cada uno es libre de hacer lo que quiera en ese aspecto.

  Lo que me cabrea de este asunto es que, por el mero hecho de ser mujer, me insistan en ser madre, como si no lo fuera no logra ser feliz. No creo que por ser mujer deba tener hijos. es una decisión personal y no creo que por no ser madre vaya a ser mujer. También me cabrea que me digan que soy muy joven para tomar una decisión así. pero claro, con 16 años no se es demasiado joven como para decidir algo tan transcendental en la vida de uno mismo como elegir la carrera o trabajo que queramos para el resto de nuestra vida. Es un poco hipócrita ese asunto, ¿no creen? 

   Desde hace muchos años que sé que no quiero hijos y tengo varios motivos para pensar así. El principal es que no me atrae ni lo más mínimo la idea, no me imagino mi futuro con niños, puedo trabajar con ellos, pero no cuidar a uno y educarlo toda su vida. La otra, es que actualmente el mundo se está yendo a pique y me parece muy injusto traer vida a un mundo que se está acabando a pasos agigantados. Otro motivo, es que me aterra que nazca una niña, la sociedad aun no es igualitaria y sigue habiendo mucho crimen machista como para dejar que una criatura tenga que cuidarse más solo por su sexo. 

   Creo que nadie debería juzgar a nadie solo por el hecho de no querer tener hijos. Ser madre, ser padre, es una opción, no un deber.

miércoles, 1 de enero de 2020

Feliz 2020

  El pasado 2019 decidí no ponerme propósitos de año nuevo, pues jamás era capaz de cumplirlos y, sin duda, fue el año en que más avancé en mi vida y en el que hice cosas que no esperaba, como mi viaje a Lanzarote.

  Para este nuevo año sí me voy a poner un único propósito, que espero poder cumplir ya el mes que viene, y es el de mudarme con mi pareja a Lanzarote, donde él vive, y empezar allí una nueva vida juntos. Por todo lo demás, no voy a marcarme nuevas metas, pues es pronto para pensar en lo que quiero hacer durante los próximos 12 meses. Al igual que en 2019, escribiré cuando tenga inspiración, se me pase algo por la cabeza o lo necesite. Lo que sí se, es que en el Blog de reseñas, no publicaré tanto, pues al principio no podré llevarme mis amados libros...

  El año pasado para mi supuso un gran cambio en mi vida. Ya no solo mi mejora física, sino también a nivel personal. He aprendido que puedo lograr grandes cosas y que soy capaz de vivir sin casi ayuda (aunque aún me quedan muchas cosas que aprender). Solo espero que este nuevo año que entra sea igual o mejor que el pasado.

  Quiero seguir creciendo y quiero que sea junto a la persona que amo.

  A veces no ponerse metas tras haber dormido poco es lo mejor. Me gusta lograr cosas que no esperaba.

   Espero que para vosotros el 2019 haya sido tan bueno como el mío, que hubieras logrado cumplir vuestros buenos propósitos o si, en cambio, habéis sido como yo, logrado cosas que no os imaginábais el pasado enero. Espero de corazón que este 2020 tengáis un gran año y logréis todo lo que os propongáis o incluso más.

  

  Feliz año nuevo, un beso y un abrazo,

 
                                                                                                                             Samy Night.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Abrazo nocturno

Metida en cama y aun así tirito de frío, el invierno se va notando. Es de este frío que no se quita ni con mil mantas.
Sonrío al notar el brazo que pasa por mi abdomen, abrázandome y pegándome a él. Sí, esto me vendrá bien para estar caliente.
Espera... Yo vivo sola.

sábado, 2 de noviembre de 2019

Hogar dulce hogar

  Hace apenas una semana que volví a casa, aunque ahora siento que mi hogar es otro. He pasado un mes totalmente diferente, lejos del lugar en donde nací y crecí, lejos de todo lo que conocía. Esas semanas fueron las mejores de mi vida. En todos esos días  aprendí mucho y me sentí mejor, más cómoda y calmada que nunca. Aprendí a vivir en pareja, a organizarme a mi manera, a hacer más cosas por mí misma y a perderle el nuevo a conocer sitios y gente nueva.

  Esta aventura fue un regalo de la persona más importante de mi vida. No voy a negar que el camino hacia allá y todo lo nuevo me aterraba al principio. Irme tan lejos era salir de mi zona de confort, romper con todo a lo que estaba acostumbrada. A pesar del miedo inicial, poco a poco me iba sintiendo más tranquila y a gusto.

  A pesar de que llevo poco tiempo en mi viejo hogar, siento que los días se me hacen eternos y no se me acerca la hora de volver. No sé cuándo regresaré, solo espero que sea pronto. Echo tanto de menos mi vida allí, echo de menos la gente que conocí y que hizo que me sintiera a gusto y que tenía nueva familia y amigos a los que querer, echo de menos cómo cambié los días que viví allí, cómo crecí y aprendí y echo de menos la tranquilidad que sentía.

  El hogar no es siempre el que se espera, pero una vez que se encuentra, es algo maravilloso. Por eso estoy deseando volver al mío.