Siete años han pasado desde que publiqué por primera vez un post en este Blog. Lo empecé con el que era por entonces mi mejor amigo y del que, a día de hoy, ya mucho no sé. Empecé a escribir para liberarme de malas sensaciones y recuerdos que me herían, para expresar mis malos sentimientos, engaños y tristeza. A día de hoy, por suerte, ya no me siento así, aunque eso hace que escriba bastante menos.
Fue un año en que alguien que me caía bien desapareció sin más (nada grave, castigos de padres sin Internet, amistad a distancia) y que a día de hoy es mi pareja; otro jugó conmigo, con mis sentimientos y haciéndome daño; mala época de estudios causada por bullying escolar y asignaturas aburridas para mí... Una época en que mi única forma de escapar era escribir.
Este año ha sido diferente, empezando por esta crisis sanitaria global, que nos ha afectada tanto y de la que no voy a hablar, salvo para añadir que, a causa de la misma, el día del libro (al menos en mi país) se movió a este día, cuadrando con el aniversario de la creación de mi Blog, dando así una bella casualidad.
Desde el año anterior mi vida ha cambiado bastante. Me he atrevido a cosas impensables para mí, como presentarles a mis padres mi pareja e irme con ella un mes. También, a principios de año, me mudé con él, a pesar de irme prácticamente con las manos vacías y qué, seamos sinceros, no es un buen año para cambiar de aires y empezar una nueva vida pero, a pesar de ello, es algo que no cambiaría por nada del mundo, pues desde entonces soy más feliz que nunca. He tenido que aprender a hacer más cosas por mi misma, aunque siguen aterrándome muchas otras, soy alguien muy miedoso.
Como siempre, seguiré escribiendo cuando lo necesite o tenga inspiración. A pesar de haber estado encerrada tanto tiempo, no he tenido mucho tiempo para escribir, siempre hay mil cosas que hacer.
Un saludo,
Samy Night
Mi pequeño lugar seguro en donde dejo volar mi imaginación con diferentes historias y en el que escribo lo que siento.
jueves, 23 de julio de 2020
miércoles, 15 de abril de 2020
Morriña
A pesar de ya haber estado lejos de mi ciudad natal y estar acostumbrada a no ver siempre a miembros de mi familia (como era el caso de mi padre, pues era marinero y se pasaba meses fuera de casa) es la primera vez que siento esta tristeza, esa melancolía y esas ganas de verlos que nunca sentí. Esa bella palabra gallega es la que ahora mejor define lo qué siento. Morriña... Creo que ahora ya sé lo que es.
Esta inesperada situación, la provocada por esta ya famosa pandemia, es le que me causa esta angustia, por primera vez en mi vida no sé cuándo volveré a ver a mi familia, por primera vez siento lo que es verdaderamente un lugar y, otra vez, lo que es echar de menos a alguien (ya acostumbrada, en parte, por mi relación a distancia).
Tengo ganas de abrir la persiana y ver el mar, tengo ganas de oler el cálido aroma de la naturaleza verde que me rodeaba, tengo ganas de salir con mi pequeño grupo de amigos, tengo ganas de recorrer esas calles que me sé de memoria. Hasta ahora no me preocupa eso, porque sabía que podía volver cuando quisiese, pero ahora... Me siento confusa y con una extraña necesidad de ver lo conocido de nuevo. De estar más cerca de los míos.
Vivo bien donde estoy, pero la morriña me ha golpeado de lleno y recuerdo tantas cosas que he vivido en mi viejo hogar. Quiero volver, pero no para siempre.
Morriña, nunca te había sentido y no me gusta estar así.
Esta inesperada situación, la provocada por esta ya famosa pandemia, es le que me causa esta angustia, por primera vez en mi vida no sé cuándo volveré a ver a mi familia, por primera vez siento lo que es verdaderamente un lugar y, otra vez, lo que es echar de menos a alguien (ya acostumbrada, en parte, por mi relación a distancia).
Tengo ganas de abrir la persiana y ver el mar, tengo ganas de oler el cálido aroma de la naturaleza verde que me rodeaba, tengo ganas de salir con mi pequeño grupo de amigos, tengo ganas de recorrer esas calles que me sé de memoria. Hasta ahora no me preocupa eso, porque sabía que podía volver cuando quisiese, pero ahora... Me siento confusa y con una extraña necesidad de ver lo conocido de nuevo. De estar más cerca de los míos.
Vivo bien donde estoy, pero la morriña me ha golpeado de lleno y recuerdo tantas cosas que he vivido en mi viejo hogar. Quiero volver, pero no para siempre.
Morriña, nunca te había sentido y no me gusta estar así.
miércoles, 8 de abril de 2020
Insomnio y aburrimiento
Días y días sin saber que hacer, repitiendo una monótona y aburrida rutina. Días y días sin poder dormir bien, pasando los minutos y las horas mirando el techo, donde la mirada, ya cansada, empieza a crear extraños juegos de luces y sombras. Notar el cansancio en el cuerpo pero no poder restablecer el sueño normal. Cansancio, al fin y al cabo, de no poder variar lo que hacer. Esa pesadez de los ojos que provoca que se cierren, pero no llegar a conciliar ese deseado sueño. Ánimos que se ven crispados por la falta del tan necesario descanso. Dolor de partes del cuerpo que ni sabía que tenía, el cuerpo se resiente, él también está casando. Dolores de cabeza que no llegan a cesar, ¿cómo hacerlo si esta no deja de trabajar? Resoplar como única respuesta al problema, aunque no sirva de solución. Sonreír, como siempre, para que no se note tanto el malestar, puede que funcione o, simplemente, aumente el cansancio.
Momentos en los que, lo único que se hace, ya completamente aburrida, es intentar liberar la mente de lo que la llena sin motivo. Intentar que el aburrimiento se vaya, aunque solo sea por un mínimo instante. Teclear sin rumbo por un teclado apenas usado, al final lo mejor sale cuando no se piensa, o eso creo yo. Igual es que el cansancio no me deja que lo haga como debiera. Tampoco importa mucho, al menos me entretengo.
Insomnio y aburrimiento, tan unidos tantas y tantas veces... ¿Qué se puede hacer cuando una se aburre y no puede dormir? No lo sé, no lo sé, aunque me gustaría saberlo. Hay cosas que quisiera hacer, pero por las horas que son no se puede. No ahora, sino todas esas noches en las que mirar el techo es el único entretenimiento. Nunca se sabe cuándo se puede abrir un agujero a otra realidad en algún punto sobre nuestras cabezas.
Momentos en los que, lo único que se hace, ya completamente aburrida, es intentar liberar la mente de lo que la llena sin motivo. Intentar que el aburrimiento se vaya, aunque solo sea por un mínimo instante. Teclear sin rumbo por un teclado apenas usado, al final lo mejor sale cuando no se piensa, o eso creo yo. Igual es que el cansancio no me deja que lo haga como debiera. Tampoco importa mucho, al menos me entretengo.
Insomnio y aburrimiento, tan unidos tantas y tantas veces... ¿Qué se puede hacer cuando una se aburre y no puede dormir? No lo sé, no lo sé, aunque me gustaría saberlo. Hay cosas que quisiera hacer, pero por las horas que son no se puede. No ahora, sino todas esas noches en las que mirar el techo es el único entretenimiento. Nunca se sabe cuándo se puede abrir un agujero a otra realidad en algún punto sobre nuestras cabezas.
sábado, 8 de febrero de 2020
Maternidad
Actualmente tengo 24 años y pareja estable desde hace tiempo, por lo que, desde hace tiempo, escucho la misma pregunta "¿Cuándo vais a tener hijos?". Es una pregunta que me agota, que odio y que me amarga el día. Estamos hartos de responder que no queremos hijos y más hartos aún de recibir como respuesta "Eso lo decís ahora, ya hablaremos en unos años", "Eso lo decís porque sois muy jóvenes", "Yo a tu edad también decía lo mismo".
Creo que no es una cuestión de edad tomar la decisión de tener o no tener hijos. Sí, hay quienes dice que no quieren y finalmente los tienen, pero también hay quien dice que los quiere y no los tiene. También hay personas solteras que deciden inseminarse o adoptar, creo que cada uno es libre de hacer lo que quiera en ese aspecto.
Lo que me cabrea de este asunto es que, por el mero hecho de ser mujer, me insistan en ser madre, como si no lo fuera no logra ser feliz. No creo que por ser mujer deba tener hijos. es una decisión personal y no creo que por no ser madre vaya a ser mujer. También me cabrea que me digan que soy muy joven para tomar una decisión así. pero claro, con 16 años no se es demasiado joven como para decidir algo tan transcendental en la vida de uno mismo como elegir la carrera o trabajo que queramos para el resto de nuestra vida. Es un poco hipócrita ese asunto, ¿no creen?
Desde hace muchos años que sé que no quiero hijos y tengo varios motivos para pensar así. El principal es que no me atrae ni lo más mínimo la idea, no me imagino mi futuro con niños, puedo trabajar con ellos, pero no cuidar a uno y educarlo toda su vida. La otra, es que actualmente el mundo se está yendo a pique y me parece muy injusto traer vida a un mundo que se está acabando a pasos agigantados. Otro motivo, es que me aterra que nazca una niña, la sociedad aun no es igualitaria y sigue habiendo mucho crimen machista como para dejar que una criatura tenga que cuidarse más solo por su sexo.
Creo que nadie debería juzgar a nadie solo por el hecho de no querer tener hijos. Ser madre, ser padre, es una opción, no un deber.
Creo que no es una cuestión de edad tomar la decisión de tener o no tener hijos. Sí, hay quienes dice que no quieren y finalmente los tienen, pero también hay quien dice que los quiere y no los tiene. También hay personas solteras que deciden inseminarse o adoptar, creo que cada uno es libre de hacer lo que quiera en ese aspecto.
Lo que me cabrea de este asunto es que, por el mero hecho de ser mujer, me insistan en ser madre, como si no lo fuera no logra ser feliz. No creo que por ser mujer deba tener hijos. es una decisión personal y no creo que por no ser madre vaya a ser mujer. También me cabrea que me digan que soy muy joven para tomar una decisión así. pero claro, con 16 años no se es demasiado joven como para decidir algo tan transcendental en la vida de uno mismo como elegir la carrera o trabajo que queramos para el resto de nuestra vida. Es un poco hipócrita ese asunto, ¿no creen?
Desde hace muchos años que sé que no quiero hijos y tengo varios motivos para pensar así. El principal es que no me atrae ni lo más mínimo la idea, no me imagino mi futuro con niños, puedo trabajar con ellos, pero no cuidar a uno y educarlo toda su vida. La otra, es que actualmente el mundo se está yendo a pique y me parece muy injusto traer vida a un mundo que se está acabando a pasos agigantados. Otro motivo, es que me aterra que nazca una niña, la sociedad aun no es igualitaria y sigue habiendo mucho crimen machista como para dejar que una criatura tenga que cuidarse más solo por su sexo.
Creo que nadie debería juzgar a nadie solo por el hecho de no querer tener hijos. Ser madre, ser padre, es una opción, no un deber.
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