jueves, 23 de marzo de 2023

Okupación

     Desde hace años este es un tema que trae de cabeza a muchos, como siempre, la prensa sólo muestra la versión negativa y problemática de este colectivo. Y sí, hablo de los famosos Okupas que tanta gente odia.

    Los medios de comunicación sólo muestran los casos de esos mal Okupas que allanan moradas con dueños y que se niegan a devolver, o de esos que cuando ya se ven obligados a hacerlo, se las dejan totalmente destrozadas.

    Pero, como en todo, hay otra cara, la que no se ve tanto, o más bien no quieren mostrar, a los que llamaré buen Okupa.

    Este tipo es el que busca una casa o un piso (o en el caso de ser un grupo, todo un pueblo) que se encuentren abandonados y, en muchos casos, en muy malas condiciones. Este buen Okupa es el que le da una segunda vida a esta vivienda y, con sus limitados recursos, le devuelve la vida y la va arreglando poco a poco. Este grupo es el que sabe que no está dañando a nadie, pues son viviendas sin dueño o que no se llegan nunca a vender desde los bancos. También, cuando habitan en un lugar pequeño, son los que participan y ayudan activamente en su nueva comunidad vecinal. Estos buenos Okupas son los que, buscando un hogar y sin tener recursos, lo encuentran en lugares abandonados y que tras asegurarse que ya no pertenecen a nadie, o que se los ceden (ya que hay a quien no le molesta que alguien resida en su vivienda temporalmente a cambio de cuidados y protección de la misma), empiezan a construir allí mismo su hogar.

    Con esto no quiero decir que apoyo a esas personas que arrebatan sus viviendas a otras y se niegan a devolverlas cuando sus propietarios se lo piden. Este mal Okupa es el que verdaderamente daña y perjudica a otras personas que sólo buscan dónde vivir. Este primer grupo es al que les da igual que la casa tenga dueño, ya que en algunos casos entran en lugares recién construidos o en los que los vecinos les afirman que si están habitados. 

    Por otro lado, tampoco entiendo estas nuevas leyes que parece que apoyan las okupaciones y no ayudan a quienes quieren recuperar su vivienda. Nadie debería robarle el hogar a nadie y menos aún que la ley siga obligando al propietario afectado a seguir pagando la hipoteca y demás gastos, ya que cuando estos cortan los servicios pueden ser encarcelados, cuando ni siquiera puede disfrutar de aquello que está pagando. A día de hoy es más fácil desalojar a un inquilino moroso que a un okupa y es algo ilógico. Este primer tipo es al que se ve claro que quiere vivir a expensas de otro, ya que muchas veces se hacen con casas grandes y lujosas, con piscinas y demás. Las leyes en este aspecto deberían ser como en otros países, en que cuando alguien denuncia una okupación no tardan más de 2-3 días en comprobar y echar al Okupa, pues es bien sencillo comprobar la propiedad de cada persona. 

    Con todo esto, quiero hacer ver la diferencia entre esos dos tipos de Okupas y seguir apoyando a ese buen Okupa, pero esperando a que haya una ley justa en contra de los que se hacen con la vivienda de otro y se ríen de estos al negarse a abandonarla y denunciar cuando intenta recuperar la vivienda o les cortan algún suministro. Nadie debería estar sin hogar y mucho menos que éste se lo haya quitado alguien y se vea incapaz legalmente de hacerse de nuevo con su propiedad. Si quieres okupar, hazlo bien. Hay miles de viejas viviendas abandonas que reclaman una segunda vida. 

lunes, 2 de enero de 2023

Feliz 2023

     ¡Feliz año nuevo 2023, amigos!

    Este año, por motivos personales, no he podido escribir mi típico Post anual el primero del año, pero, por no romper esta tradición mía, aquí estoy un año más para felicitar el año a las personas que. a pesar de mis escasas publicaciones últimamente, seguís ahí leyéndome.

    Como el año anterior, no tengo nuevos propósitos que quiera establecerme. He mejorado un poco el trabajo, a pesar de que sigo sin trabajar de lo que me gusta... Pero al menos, a diferencia de muchas otras personas, tengo un trabajo que me permite ir comprándome algún que otro capricho (pero no vivir de ello). En lo sentimental, no ha cambiado, sigo compartiendo vida y vivienda con la persona a la que sigo amando un año más y que espero que siga así por muchos años más. De salud, he vuelto a tener la suerte de no contagiarme de nada grave (como Covid o esa extraña gripe del mono), sigo teniendo una buena salud a pesar de mis crónicos dolores de espalda por la escoliosis. 

    Para este año, si mi vida no puede mejorar, solo pido que siga como hasta ahora. Y, como siempre, para el resto quiero lo mismo, que sus vidas mejoren en todo lo posible y, que sino... Que no vayan a peor. Todo el mundo se merece una buena vida, buena salud y buenas relaciones personales.

    En cuanto a mi Blog, como el año anterior, espero tener alguna que otra idea ocasional que compartir, pues últimamente me está costando retomar la escritura y la lectura- Pero, no obstante, no pienso dejar este maravilloso Blog que me ha servido en tantas ocasiones para desahogarme, expresarme y refugiarme en mi época más deprimente y oscura.

    Y de nuevo, gracias un año más a todas las personas que me leéis, llevéis haciéndolo tiempo o también para esos a los que este sea su primer Post escrito. Gracias por estar un año más ahí, detrás de la pantalla.

    Feliz año, con amor,


                                           Samy Night.

domingo, 11 de septiembre de 2022

Mosquitos

     Poco a poco se acaba esta gran época del año en la que no ha traído un calor horroroso, sino también uno de los insectos más molestos del mundo: lo mosquitos. 

    Estos pequeños seres nada pueden hacer por evitar necesitar nuestra sangre para su reproducción (recordemos que solo las hembras son las que pican y absorben la sangre). Sin embargo, nosotros tampoco podemos evitar sentirnos molestos por las consecuencias de sus pinchazitos.

    Desde que me mudé las picaduras de estos mosquitos son una de las razones por las que me despierto, los granos que se forman me arden a horrores, siendo casi imposible de resistir las ganas de rascarlos. Siempre he sido una persona a la que le han atacado enormemente estos insectos, sin embargo, jamás me habían molestado sus picaduras hasta mudarme y mucho menos llegar a despertarme a causa del picor.

    No sé qué tienen los mosquitos de donde vivo. No sé si son una mega especie o que mi cuerpo no está acostumbrado a éstos. Solo sé que nunca había tenido unas reacciones tan exagerada a estos seres diminutos.     

    Bueno, también está ese otro inconveniente que traen consigo. Su agotador zumbido. Ese ruido constante que hacen alrededor de las caras mientras vuelan, ese ruido que molesta cuando uno intenta quedarse dormido. 

    Ahora solo deseo que acabe esta maravillosa estación y llegue el otoño. Donde aun llega a hacer algo de buen tiempo, pero donde ya van desapareciendo los mosquitos y otros insectos. Donde el frío se acaba para traer las noches y amaneceres frescos. 

    Solo quiero que dejen de alimentarse tanto de mi y se vayan en busca de nuevas presas. 

miércoles, 1 de junio de 2022

Violencia doméstica

    A raíz  del ya más que famoso juício entre Amber Heard y Johnny Depp han surgido un sin fin de opiniones, unas a favor de ella y otras a favor de él. Yo creo que en este caso, y vistas todas las pruebas, la razón la tiene el actor, siendo este víctima de violencia doméstica, no siempre es la mujer la víctima y no se debería creer directamente sin pruebas solo por ser el "sexo débil al que siempre se maltrata".

    Algunas personas lo han utilizado para poner cosas como "gracias al juicio ahora las mujeres tendrán más miedo a la hora de denunciar". No todos los hombres son maltratadores ni todas las mujeres las maltratadas. Desde mi punto de vista lo único que se consigue desestimando a Johnny sin pruebas, es que los hombres que sufren violencia de sus parejas, que ya son pocos los que se atreven a denunciar por miedo a que se rían de ellos, no se atrevan a poner una denuncia por miedo a no ser creídos o que acaben culpándolos de ser ellos los que realmente maltrataban en la relación. Actualmente vivimos en una sociedad que pretende ser femenista en este aspecto, pero creer que a una mujer sin pruebas (sin heridas físicas o mentales, grabaciones de cualquier tipo o lo que sea) hace una denuncia por maltrato y condenar al supuesto agresor, está lejos de ser femenista. Esto encasilla a la mujer como la damisela en apuros y al hombre como el monstruo.

    El maltrato hacia la pareja, o los hijos o padres, se dan en ambos casos, puede que principalmente venga de los hombres hacia las mujeres, pero es es algo exclusivo de estos. Se debería creer en primera instancia al denunciante, independientemente del género al que pertenezca, pero siempre investigando para demostrar que sea cierto. Se deberían ver testimonios y pruebas para ver quién lleva la razón en cada caso, porque desgraciadamente ya se han dado casos de denuncias falsas.

    Estas últimas son las que realmente perjudican a que las personas maltratadas sean capaces de denunciar y no que un hombre intente defenderse y demostrar que él es al que en realidad maltrataron durante la relación. Que una mujer denuncie, por venganza o el motivo que se le pase por la mente, fingiendo ser maltratada, llegue a ganar la demanda sin pruebas, perjudicando al falso demandado  del modo que sea y después se vea que no era cierto, es lo que sí afecta a que la gente se atreva a denunciar al maltratador.

    Es necesario deshacerse de esa anticuada creencia de que siempre es la mujer la maltratada y el hombre el maltratador. No puede ser que en pleno S. XXI se siga viendo a una mujer como el sexo débil, incapaz de hacer nada malo, siendo siempre la víctima. Mismamente esta semana ha salido el caso de la escritora que asesinó a su marido, demostrando que la maldad se puede dar en cualquier persona, sea hombre o mujer.

    Con todo esto no niego que sean muchas más las mujeres que sufren malos tratos a diario, por desgracia esto es algo innegable. Solo me refiero a que es hora de ver las cosas como son en realidad. Es hora de dejar prejuicios atrás y ver que un hombre también puede ser la víctima de una mujer.

    No hay que prejuzgar a nadie ni por su sexo, ni viejos roles impuestos.

    Toda persona que sufre maltrato debería verse segura de poder denunciar a su maltratador, sin tener el miedo de que no la crean solo por ser quien es. También es hora de dejar de justificar a aquellos que minten solo por maldad y hacer daño para destruir a otra persona y beneficiarse de ello.

    Estamos en el 2022, es momento de avanzar y considerar a todas las peronas iguales ante la ley.

    Espero que este famoso juicio salga favorable y ayude a que más personas se atrevan a defenderse.