domingo, 29 de marzo de 2015

Gracias por todo, Luna

-¡Vamos! ¡Levántate!
-No...
-¿Cómo que no?
-No puedo...
-"No puedo" no me sirve.
-Me da igual...- la chica se giró para darle la espalda a su amiga.
-No pienso dejar que te pudras ahí por gilipolleces.
-No es una gilipollez...
-¿Qué no? ¡Oh venga! ¡Por eso no te vas a quedar en cama todo el día!
-No quiero hacer nada... No tengo ganas ni de hablar...
-Me da igual lo que quieras o no. Te saco de la cama como que me llamo Luna.
Luna tiró del brazo de su amiga, haciendo que esta la mirara directamente a los ojos.
-En serio, que no quiero...- siguió insistiendo ella.
-En ocasiones me irritas.
-Me da igual...
-¡Tía! ¡Espabila! ¡Que no ha muerto nadie!
-No tengo ganas...
-En ocasiones eres imbécil...
-Me da igual.
-¡Elisabeth joder! ¡Que solo se va de ERASMUS! ¡ni que te fuera a dejar, joder!
-Tú no lo entiendes... No puedo estar sin él...
-¡Oh, venga! ¿Acaso es que no te fías de él?
-No hay persona en la que confíe más...
-¿Entonces? Venga Eli... Anímate. Así solo conseguirás que Tom se sienta aún peor.
Eli no le respondió. Se quedó mirando hacia el vacío, con la mirada perdida y casi sin brillo.
-Eli... Sois la pareja más fuerte y perfecta que conozco. Ojalá la mía hubiera sido como es la vuestra...
-Tu ex era un imbécil. No tiene ni la menor idea del pedazo chica que se ha perdido.
-Tampoco se ha perdido mucho...- hizo un movimiento de mano indicando que exageraba.
-¿Que no? ¡Luna por favor! Estás aquí animándome un viernes por la noche, cuando podrías estar por ahí de fiesta.
-Mi amiga está deprimida. Me parece más importante ayudarla que emborracharme y bailar hasta que me sangren los pies.
Eli abrazó con fuerza a su amiga.
-Y yo no me merezco una amiga como tú- le sonrió.
-¿Cómo que no? Si soy una amiga como otra cualquiera... 
-¿Cómo otra cualquiera? ¡No me hagas reír! Yo te ayudé mucho menos con tus cosillas.
-Suficiente.
-Luna... En toda mi vida, bueno, tampoco soy tan vieja, he tenido una amiga como tú- suspiró y le sonrió, sentándose sobre las rodillas, para poder mirarla a los ojos-. Nadie me ha ayudado tanto como tú. Es más, me soportas cada día en clase- continuó, impidiendo que su amiga la interrumpiera-. Aguantas mis peores días, que son muchos. Eres amable conmigo y siempre buscas la manera de hacerme sonreír.Y por si fuera poco... ¡Aguantas que te hable constantemente de Tommy!- se empezó a reír.
Su amiga la abrazó, sonriendo.
-No seas tonta... No te soporto, me soportas tú a mí siguió sonriéndole-. Y tú me has ayudado con mis enfados y peleas con mi ex.
-No me cuesta nada, Luna, por ti haría lo que hiciera falta, ya lo sabes- la miró con los ojos húmedos- Eres... Mi mejor amiga... La única que es capaz de mirarme y saber cómo me siento realmente.
-Será porque estoy todo el maldito día contigo- añadió quitándole importancia. 
-Maldita... ¡No te quites importancia!- las lágrimas empezaron a caerle por el rostro.
-No llores... Si lo haces, lo haré yo...- dijo evitando llorar.
-No puedo evitarlo... Es que... Joder... Luna... Eres la mejor amiga del mundo... Ni te imaginas lo importante que eres para mí y lo muchísimo que te quiero. En serio... Gracias por ser mi amiga.
-Idiota... No tienes que darme las gracias,
Ambas se abrazaron durante un rato, olvidando cuales eran sus problemas y sin preocuparse por nada.
-Deja que me cambie... ¡Y vámonos de fiesta!- le sonrió Eli. 

viernes, 27 de marzo de 2015

¿Sientes lo mismo?

-Tengo miedo- confesó ella entre susurros.
-¿A qué le tienes miedo?- le preguntó él, dedicándole una mirada de profunda preocupación.
-No... No puedo decírtelo...
-¿Por qué no?
-Porque me da miedo...
-Vamos, cielo, no debes temer hablar- le sonrió y apoyó su mano sobre el hombro de ella, animándola a hablar-. Y menos miedo deberías tener de contármelo a mí.
-Pero...
-Nada de peros, cielo.
-Está bien...- suspiró cerrando los ojos.
-Vamos, anímate y suelta eso que te da miedo. Puedes confiar en mí, ¿recuerdas?
-Sí, lo sé...
-Pues venga, ya sabes lo curioso que soy.
-Solo tengo miedo a confesarte como me siento.
-¿Tan mal te sientes?
-No, no es eso... Sino que... Me he enamorado...
-¡Pero eso es bueno!- se rió- ¿Por qué sientes miedo por confesarme eso?
-Porque del que me he enamorado es de ti...- le confesó de forma directa.
-Sigo sin entender porqué eso te da miedo- le sonrió, de forma suspicaz y divertida.
-Por tu reacción. Tengo miedo a lo que...
Sin permitirle seguir, él la besó. Un primer beso que ninguno se esperaba. Un primer beso ansiado.
-No tengas miedo por sentir lo que sientes, idiota. ¿No ves que no eres la única que siente eso?
-Entonces...
-Sí, yo también me he enamorado de ti.
-¿Por qué nunca me dijiste nada?
-Porque nunca imaginé que tú podrías sentir lo mismo.
-¿Y ahora qué?
-¿Qué te parece un nuevo beso?- sin permitirle responder, volvió a darle un cálido beso.


viernes, 30 de enero de 2015

Visiones de futuro #7

Cuando volvió a su habitación Erica estaba sentada sobre su cama, con una sonrisa en los labios y las piernas cruzadas, esperándolo tranquilamente.
-¿Tienes hambre, verdad?- le preguntó la chica sin dejar de sonreír.
-Sí. ¡¿Pero cómo has entrado aquí?!
-Por la ventana. Estaba abierta. Así que he aprovechado mientras ibas al baño para poder entrar.
-Eso es allanamiento de morada, bonita.
-Lo sé. Pero tú me permitiste entrar- le contestó tras una risilla.
-¡Antes! ¡No ahora!- le corrigió el chico, bastante molesto.
-¡Ah! Que sólo era una invitación temporal...
-¡Pues claro!
Erica se puso en pie mientras se reía y se dirigió hacia la puerta. Al llegar a ella se giró, mirando a Marc.
-Venga, Elegido, vamos a comer un poco.
-¡Erica! ¡No pienso beber de nadie!
-¿Quién ha hablado de gente?- otra risilla sonó por la habitación del chico-. Te espero abajo- dicho lo cual salió de la habitación del chico.
Tras cinco minutos Marc bajó al salón, donde lo esperaba Erica tranquilamente.
-¿Vamos?
-Claro...

-Tranquilo, chico guapo, será fácil. No tengas miedo.
Marc se limitó a asentir y siguió a la vampiresa al exterior de la casa. 
El sol había una hora que se había puesto, con lo cual ya no había mucha gente por la calle, excepto alguna que otra pareja dando un paseo y algunos adolescentes dispuestos a pasar la noche en la calle. 
Erica condujo a Marc hasta el bosque que quedaba detrás del parque del pueblo. Era un lugar con algún que otro animal salvaje y un buen sitio en donde correr por las mañanas. A esas horas el bosque estaba desierto. La chica se adentró aún más en el bosque y paró tras veinte minutos.
-¿Qué hacemos tan adentro? Aquí hay animales salvajes- Marc miraba a Erica algo confuso.
-Lo sé. Por eso estamos aquí. Aún no eres un vampiro completo, tu sed de sangre no es demasiado fuerte. La sangre de los animales te llega para sobrevivir. Yo la tomo también, pero siempre necesito la humana. Pero ya sabes que no mato.
-Ya, pero..., ¿pretendes que me quede aquí hasta que pase un animal?
-¡Claro que no!- se rió la chica-. Vas a cazar. 
-¿Crees que sé cazar?
-Vamos, chico guapo, haz todo lo que te diga.
-Está bien...- suspiró el chico. No tenía nada que perder por hacerle caso.

martes, 27 de enero de 2015

¿Qué hago cuando siento esto?

Y poco a poco me voy enamorando más de ti. Tus tonterías me hacen reír, que intentes molestarme me saca una tonta sonrisa. Que digas cosas buenas de mi, que otros quizás no ven, me hace sonrojar. Muy lentamente me pierdo entre tus líneas. Tu voz consigue relajarme.
¿Qué se hace cuando uno se enamora?
No quiero estar sin ti. No quiero no poder decirte todo lo que siento. No quiero perder lo poco que tenemos. Tengo miedo a decir o hacer algo malo y llegar a perderte por ello. No quiero promesas que no se vayan a cumplir.
Quiero seguir confiando en ti y que tú confíes en mi. Quiero que tú y yo seamos un poco más de lo que ya somos. Déjame, por favor, ayudarte a no poder la sonrisa. Ayúdame tú a recuperar la mía. Dime todo eso que sabes que me hace sonrojar.
No dejes que me caiga. No permitas que mis ojos se humedezcan por algo oscuro.
Quizás te pido de más, pero yo sé que eso ya lo haces. Solo quiero estar siempre a tu lado. Permíteme ser esa chica con la que sueñas. Quiero que juntos perdamos ese miedo a dejar de ser amigos. Comencemos unidos un nuevo camino.
Nunca olvides todo lo que siento.