martes, 30 de junio de 2015

Visiones de futuro #12

Los chicos entraron en la casa y buscaron alguna habitación que estuviera preparada como para poder dormir en ella. Encontraron un par de habitaciones en donde poder descansar al final del segundo piso y, en ellas, dejaron sus bolsas.
Marc se cambió de ropa para ponerse algo más corto y cómodo para el lugar en el que se encontraban. El chico suspiró y miró por la ventana, aquel lugar era sumamente tranquilo y bello, le gustaba y, en cierto medida, le encantaba estar allí, mas echaba de menos su hogar y a los suyos.
Erica entró a la habitación y le sonrió.
-¿Quieres ver el jardín? 
-Claro.
Juntos se encaminaron al exterior de la casa y caminaron tranquilamente por el jardín, la luna llena brillaba y daba luz al lugar aunque, con su nueva vista, no necesitaba luz para poder ver en la oscuridad. Siguieron caminando juntos y en silencio por el jardín de la casa, la hierba les llegaba más arriba de los tobillos, hacía tiempo que nadie cuidaba aquel sitio y se había asalvajado.
-¿Tardaran mucho en encontrarnos?- Preguntó de repente Marc.
-Espero que no. Aunque no noté que nadie nos seguía, procuré ir por caminos en lugar de carreteras y tomar el camino más largo para llegar hasta aquí y poder despistarlos en las curvas.
-Esto todo no me gusta. Y eso que aún no me he encontrado con nadie y solo me han revuelto la casa...
-Tranquilo- Erica le puso la mano sobre el hombro y le sonrió de forma tranquilizadora-. Estoy aquí para protegerte.
-Ya..., ¿pero quién te protegerá a ti?
-No necesito que nadie me cuide, cielo.
-Erica... Con este cuerpo debilucho, aunque tu me protejas, no siempre estaremos juntos.
-Eso no es cierto, no tengo pensado separarme ni un segundo del Elegido.
-Sabes que eso no va a ser así.
-Puede.
-Necesito que me entrenes, a pesar de que no te he visto en acción, si que me he fijado en los músculos de tu brazos, pareces fuerte y, por lo que me has contado, sé muy bien que estás preparada para eso.
La chica lo miró a los ojos y reflexionó sobre si entrenarlo o no. Era cierto que el chico no tenía un gran cuerpo, ni mucho menos estaba musculado, se notaba que Marc disfrutaba más de estar en el sofá jugando con videojuegos que haciendo un poco de deporte. Pensándolo bien no sería mala idea entrenar al chico por si ella no estaba y, si eran ambos los que podían luchar, todo sería más fácil. Al rato ella volvió a hablar.
-Está bien Marc, te entrenaré.

jueves, 25 de junio de 2015

k) Busquemos una solución

Iris se quedó mirándolo, antes de seguir con la conversación necesitaba pensar un poco, aclarar su mente. Por una parte Hermi había cumplido su deber, que era informar a la directora de si los chicos comenzaban a salir pero, por otro lado, se había chivado y eso le había causado la expulsión de los chicos de la academia.
-¿Y no sabes nada de ellos? ¿De si están bien o no?- Preguntó por fin.
-No sé nada Iris... Informé y vine a por ti...
Iris acarició la mejilla de chico mientras él suspiraba arrepentido de sus actos. No sabía nada de Sam y Taku, no sabía que había decidido hacer la señora Arai con ellos. Conociéndola, lo mínimo que les pudo hacer sería expulsarlos de la academia, cosa que no creía probable, así solo conseguiría tenerlos alejados de su vista, dejarlos tranquilos. Hermi estaba seguro de que los encerraría, ya que recordaba las palabras del abuelo de Sam y el trato que habían hecho ambos, que dejarían a los chicos que salieran juntos y que tuvieran un hijo, el cual usarían para dominar ambas especies y poder resucitar al viejo demonio. Aunque... Pensándolo bien, si realmente quería que estuvieran juntos, dejarlos libres sería mejor solución.
-Iris... No te he contado todo...
-¿No? ¿Qué más queda, amor?
El chico le explicó como pudo el plan que tenía la señora Arai con el viejo señor Night. La cara de la hechicera reflejaba lo poco que le gustaba aquel asunto y como, cada vez, odiaba más a aquella malvada vampiresa. Era incapaz de entender como una mujer podía odiar tanto a su pobre hijo y a una joven demonio de una familia rival la cual jamás le había hecho nada.
-Hermi, lo que debes hacer es buscarlos e informarlos de todo lo que tiene pensado hacer su madre. -No es justo lo que pretende hacer esa mujer por dominar a todos los vampiros. Además, las consecuencias de que ella llegara a dominar toda la raza de vampiros resultaría muy negativa para el resto, no solo para los vampiros, sino para el resto de especies- dijo Iris mientras pensaba la forma de encontrar a la demonio que había embrujado a su compañero.

miércoles, 24 de junio de 2015

13: Comienza el cambio (Tercera parte)

Los demonios seguían hablando entre ellos mientras, Sam, acariciaba a su novio que seguía con su  aspecto de gato. Al rato, uno de los líderes decidió hablar.
-Si eso es así, Night, ahora será difícil cambiar nuestras costumbres.
-Para eso estamos los más jóvenes- le respondió ella-. Además, también habla de los familiares, esos a los que tratáis tan mal. Antiguamente eran los demonios de mayor poder, los cuales cuidaban a los más débiles, siendo estos de familias importantes o de la realeza. Con el tiempo, esos demonios de menor poder cambiaron y acabaron tratando a los familiares como seres inferiores. Se llegó a tal extremo que se prohibía el matrimonio entre la realeza y los familiares- miró al padre de Nana al decir eso último-. Mas su hija está casada con mi familiar. Ergo, ambas familias se han unido.
-Y no solo su familia está unida a la de Sam- habló por primera vez Taku, sorprendiendo al resto-, sino que además la familia Arai ha adoptado un trato mejor con su hija.
-¡Señor Takumu!- Exclamó sorprendido el padre de Nana.
-¿Sí?- Pregunta él después de que Sam lo dejara sobre la mesa y sacudiera la cabeza.
-Pero... ¿Cómo?
-¿Cómo qué?- Preguntó mientras caminaba por la mesa.
-¿Cómo vais a cambiar ese trato?
-El trato hacia su hija ya ha cambiado, ahora no es una simple esclava- volvió corriendo hacia Sam mientras esta la cogió y abrazó.
-Por ello- comenzó a decir la demonio-, estas tres familias quedan, de una u otra forma, unidas. Es hora de que nuestra generación- señala a Taku y a ella misma-, cambie muchas cosas y recupere la calma inicial. Vampiros, demonios y demás criaturas no deberían estar enfrentadas. Creo que nosotros somos un claro ejemplo de ello. He visto con mis propios ojos el cambio de conducta del señor Arai.
-Amor, por favor, déjame en la mesa.
Sam, obediente, lo dejó sobre la mesa y el se acostó en la mesa y empezó a mover la cola, mirando a todos los demonios que se encontraban allí.
-¿Y bien?- Preguntó.
Los líderes de los clanes y los Ancianos se miraron entre ellos y comenzaron a hablar para si.

Visiones de futuro #11

Había pasado ya varias horas desde que Erica arrancara el coche y empezara a conducir y desde hacia algunas cuantas que ambos no hablaban, el único ruido que había en aquel vehículo era la música que salía de la radio. Aún pasó un largo rato hasta que Erica volvió a hablar y se fijó en que su compañero de viaje se había quedado dormido.
-Marc, cielo, despierta- le dijo mientras le sonreía. 
Él la miró aun medio dormido se fijó en que el paisaje que les rodeaba era totalmente diferente al que estaba acostumbrado. A lo lejos se percibía el azul casi transparente del agua y a su alrededor todo era vegetación, ya no estaban en la ciudad, allí nadie los conocería, le parecía un lugar tan hermoso y tranquilo para vivir...
-¿Dónde... Dónde estamos?- Le preguntó.
-Solo tienes que saber que estamos muy lejos de tu casa. A menos de 10 kilómetros hay una vieja casa de campo que pertenecía a mi madre.
-¿Pero esa gente que te busca no sabe de su existencia?
-No, ellos solo conocían la residencia en la que vivía con mi padre. Esta casa era de cuando mi madre era humana, de varios años antes de conocer a mi padre. Depués ambos se mudaron a otra casa, una anterior a la de ahora- suspiró antes de seguir hablando, le resultaba algo doloroso hablar de aquello por tanto recuerdos que le venían-. Muchos veranos los pasábamos aquí, lejos de nuestro mundo, fingiendo ser unos simples humanos, como el resto de personas de este lugar. Y mis abuelos... Eran los únicos que sabían en lo que se había convertido mi madre y, por raro que parezca, lo aceptaban y nos trataban tan bien...
-Erica... ¿Qué le pasó a tu madre?
-Bueno...- miró a la carretera por no encontrarse con la mirada del chico-. Murió hace ya varios años. Su muerte fue muy dolorosa para mi padre y para mi. No esperábamos que enfermara.
-¿Enfermar? ¿Los vampiros enferman?
La chica se rió antes de responderle.
-Sí. Pero esto solo ocurre desde que los cazadores empezaron a jugar con la ciencia en busca de un virus que nos pudiera infectar solo a nosotros. Seguimos en busca de una cura, pero de momento no hemos encontrado nada. Los muy cabrones son muy buenos. Y antes de que lo preguntes, sí, yo participaban en su búsqueda, aparte de la preparación que tengo para poder defender, adoro la ciencia.
El chico le sonrió, le gustaba la confianza que parecía darle a la chica, ya que si tenía que pasar tiempo con ella, por lo menos saber algo sobre su vida, porque él estaba seguro que Erica ya sabía todo de su vida. Y no se equivocaba.
Tras un rato conduciendo Erica aparco el coche en frente de una vieja casa de campo, a pesar de su antigüedad se encontraba bien conservada y cuidada. El terreno que la rodeaba era verdoso, con un pequeño estanque en la zona posterior. El jardín estaba decorado con flores, un columpio y una mesa de picnic. Toda la casa desprendía una sensación de tranquilidad, algo que ambos vampiros necesitaban.